ESMERALDAS
Los extorsionadores creen haber encontrado una mina de oro entre los comerciantes de los barrios del sur, especialmente en el sector de Codesa, donde pretenden influir miedo para que accedan al pago de vacunas de hasta 5 mil dólares, en pequeños comercios cuyos ingresos mensuales apenas alcanza para pagar el arriendo.
Es tal la peligrosidad de estos sujetos, que entregan cartas escritas a mano en los establecimientos, aprovechándose del miedo que pueden influir al realizar disparos y causando el caos delante de personas.
Los comerciantes y habitantes de varios barrios han creado chats comunitarios de WhatsApp, en cuales comparten información sobre la presencia de personas sospechosas, carros que merodeen el sector y motocicletas.
Armados de valor, han tomado la resolución de responder por la fuerza a los delincuentes con la misma dureza con que ellos actúan.
Vale, (nombre protegido), nos mostró una de las cartas entregadas en uno de los pequeños establecimientos y junto al documento un vídeo donde se muestra la peligrosidad de los delincuentes.
“Ya casi sabemos quiénes son, no pensamos denunciarlos porque, así como entran a la cárcel salen a los pocos días, la solución aquí es enfrentarlos o irlos a buscar a sus guaridas por nuestros propios medios”, indica.
Es que los esmeraldeños están al borde de estallar ante tanta delincuencia, especialmente ante el abuso e intimidación mediante actos de violencia de los delincuentes.
Es así como, en sectores apartados, en los barrios ubicados hacia las lomas, los delincuentes actúan con mayor libertad debido a la casi nula presencia policial. Entregan cartas por debajo de las puertas, ya no en negocios sino en las casas, donde habitan humildes familias que a duras penas logran subsistir.
Exigen pagos de entre 2 mil y 10 mil dólares. Es muy común que en horas de la madrugada lancen piedras o disparen contra las fachadas de las casas, según ellos, “para ablandarlos y que accedan al pago”.
Esta realidad hace que un estallido de graves consecuencias salte en cualquier momento y, con la certeza de que la peor parte la llevarán los delincuentes ya que, el número de personas que están decididas a actuar contra ellos es cada vez mayor.
La Policía insiste en que lo correcto es denunciar todo intento de extorsión. Casi a diarios son detenidos por este delito, ya que, los delincuentes usan a los “desechables” para que enfrente lo más peligroso; entregar la carta de amenaza y exigir el pago, que es donde generalmente son capturados.






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